Un migrante colombiano de 26 años murió luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le disparó durante un operativo en la ciudad de Biddeford, Maine, Estados Unidos.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, el conductor intentó huir cuando los agentes intentaban detener un vehículo relacionado con una persona con orden final de expulsión, por lo que el oficial abrió fuego al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública.
No obstante, un testigo afirmó haber escuchado a la víctima decir: "Intenté parar", mientras que un video de seguridad no permite establecer con claridad el momento en que ocurrieron los disparos.
Tras el incidente se registraron manifestaciones de grupos defensores de los derechos de los migrantes, quienes exigieron una investigación sobre lo ocurrido.
La senadora por Maine, Susan Collins, solicitó una indagatoria exhaustiva e imparcial, mientras que las autoridades informaron que la investigación quedó a cargo de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, en coordinación con el FBI.
El hecho se produce en el contexto de las operaciones de control migratorio que mantiene el gobierno de Estados Unidos.
