La victoria de Francia sobre Marruecos en los cuartos de final desató un amplio operativo de seguridad y dejó incidentes tanto en territorio francés como en el Reino Unido. Más de 20 mil policías, incluidos 8 mil en París, fueron desplegados para prevenir disturbios durante las celebraciones, en un contexto marcado por los antecedentes de violencia registrados en festejos futbolísticos recientes, como los ocurridos tras la final de la Liga de Campeones ganada por el París Saint-Germain y la semifinal entre Francia y Marruecos en Qatar 2022. Aunque la mayoría de los aficionados celebró sin contratiempos, en la Plaza de la Bastilla se reportaron altercados, mientras que los Campos Elíseos permanecieron bajo estricta vigilancia.
La tensión también cruzó el Canal de la Mancha. En la zona de Edgware Road, en Londres, aficionados protagonizaron enfrentamientos con la policía durante los festejos posteriores al encuentro, dejando al menos un agente lesionado, de acuerdo con los primeros reportes. Las autoridades británicas iniciaron una investigación para esclarecer los hechos, mientras que en Francia se anunció un nuevo reforzamiento de la seguridad de cara a la semifinal, con el objetivo de evitar que se repitan los episodios de violencia que han acompañado algunas de las celebraciones futbolísticas más multitudinarias de los últimos años.
