A 14 días de los terremotos que dejaron al menos 3 mil 685 personas fallecidas y cerca de 17 mil heridos, el gobierno de Venezuela emitió un llamado a las naciones donde tienen activos congelados, donde solicita su liberación.
Por su parte, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, informó que ya existe un plan de respuesta para apoyar a la población afectada y estimó que serán necesarios 296 millones de dólares para asistir a 1.3 millones de personas durante los próximos seis meses.
En el mensaje, enviado por el canciller Iván Gil a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, el país venezolano solicita que sus activos bloqueados en otros países a causa de presuntas sanciones ilegales sean liberados para que puedan dar inicio a labores de reconstrucción en su territorio.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, tuvieron su mayor impacto en el estado de La Guaira, donde se concentró gran parte de las víctimas y de los daños materiales.
Mientras tanto, 113 economistas y académicos internacionales, entre ellos Jeffrey Sachs, Isabella Weber y James K. Galbraith, solicitaron a Estados Unidos flexibilizar las sanciones económicas contra Venezuela y desbloquear los fondos retenidos, al considerar que esos recursos son fundamentales para acelerar las labores de reconstrucción.
Asimismo, pidieron al Fondo Monetario Internacional (FMI) permitir que Venezuela acceda a mecanismos de financiamiento y utilice alrededor de 5 mil millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG), con el fin de fortalecer la respuesta humanitaria y la recuperación de las zonas devastadas.
Hasta el momento, pese a la insistencia de las autoridades venezolanas, no se ha confirmado si se les otorgará la liberación de fondos para atender la crisis.
