Al menos 38 personas han perdido la vida en China como consecuencia de una serie de desastres naturales registrados en distintas regiones del país, entre ellos un deslizamiento de tierra, tormentas severas y las intensas lluvias provocadas por el tifón Maysak.
El hecho más grave ocurrió en la provincia de Gansu, donde un deslizamiento de tierra dejó 21 personas fallecidas tras sepultar a un grupo de trabajadores que se dirigía a una zona boscosa. Además, siete personas resultaron lesionadas y cinco sobrevivieron sin heridas.
En la región de Guangxi, el tifón Maysak provocó la muerte de al menos seis personas y dejó 11 desaparecidos, además de obligar a evacuar a más de 130 mil habitantes debido a las inundaciones, la crecida de ríos y la ruptura de varios embalses.
Por otra parte, en la provincia de Hubei, un sistema de tormentas con fuertes vientos y tornados dejó 11 personas fallecidas, además de daños en varias ciudades del centro del país.
Las autoridades mantienen activos los operativos de rescate con miles de elementos desplegados y continúan monitoreando la situación ante la posible llegada del supertifón Bavi, prevista para finales de esta semana.
