Kylian Mbappé quedó en el centro de una polémica internacional después de que la senadora paraguaya Celeste Amarilla publicara, el 6 de julio de 2026, una serie de mensajes con insultos racistas en su contra tras la eliminación de Paraguay ante Francia en el Mundial 2026.
Entre las publicaciones, la legisladora llamó al delantero “camerunés colonizado”, lo calificó como “bruto”, “feo” y “prepotente”, además de escribir que “en vez de leche materna chupaba cocos” y que “lo más instruido que escuchó eran chimpancés”. Los mensajes provocaron una ola de críticas y se viralizaron en redes sociales.
La controversia pronto dejó de ser un tema deportivo y escaló al ámbito político y judicial.
Mbappé responde; el Real Madrid condena los comentarios
El capitán de la selección francesa respondió a través de X con un mensaje directo a la senadora: “Usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo”. También afirmó que Amarilla “no representa a Paraguay” y concluyó: “Jamás permitiré que personas como ella tengan la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo”.
Horas después, el Real Madrid emitió un comunicado oficial en el que expresó su “más rotundo rechazo” a las “lamentables manifestaciones racistas y xenófobas” dirigidas contra Mbappé.
Además, el club aseguró que ese tipo de declaraciones son “impropias de una representante política”, reiteró su respaldo al futbolista y afirmó que “estos comportamientos que incitan al odio no deben tener cabida en la sociedad”.
La Federación Francesa de Futbol presentó una denuncia y la Fiscalía de París abrió una investigación para determinar si las publicaciones constituyen un posible delito de odio conforme a la legislación francesa.
Desde Paraguay, el presidente Santiago Peña tomó distancia de las declaraciones y aseguró que los comentarios de Amarilla no representan la postura oficial del país. Días después, la senadora eliminó las publicaciones y reconoció que sus expresiones fueron racistas, aunque también anunció que analiza acciones legales contra Mbappé.
