El conflicto armado en Medio Oriente vuelve a tomar fuerza luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera sobre la posibilidad de realizar un ataque en contra del territorio iraní.
El mandatario informó que el operativo, realizado en respuesta a las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz, podría llevarse a cabo durante la noche y aseguró que su país "golpeará fuerte" al régimen iraní, al que acusó de actuar de forma hostil durante los últimos 47 años.
Trump afirmó que Estados Unidos ya destruyó decenas de embarcaciones y objetivos militares iraníes, entre ellos instalaciones de almacenamiento de drones, misiles, radares y sistemas de defensa costera.
Aunque dijo que preferiría evitar ataques contra infraestructura civil, advirtió que, de ser necesario, también podría ordenar acciones contra plantas de electricidad, agua e incluso tomar el control de la isla de Kharg, un punto estratégico para las exportaciones petroleras de Irán.
De acuerdo con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, hasta el momento solo se han atacado centros de almacenamiento de armas iraníes, pero que de ser necesario ampliarían su lista de objetivos a puntos clave de la República Islámica.
