El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, encabezó el fin de semana los actos centrales por el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos desde el Monumento Nacional del Monte Rushmore, en Dakota del Sur. Ante miles de asistentes y con el telón de fondo de los rostros de Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln, Trump aseguró que "el sueño americano ha vuelto" tras años de lo que llamó "declive y confusión".
En un discurso de cerca de 40 minutos, defendió los valores históricos del país: la libertad individual, la fe, la familia y el libre mercado. Contrastó esos principios con lo que describió como "ideologías extranjeras y fracasadas", y criticó directamente al comunismo. "Nunca permitiremos que el socialismo destruya lo que generaciones de patriotas construyeron", afirmó.
El presidente también advirtió sobre campañas ideológicas internas que, según dijo, buscan "reescribir la historia, borrar a nuestros héroes y debilitar los principios que nos hicieron la nación más grande del mundo". Llamó a las escuelas y universidades a enseñar "la verdad completa" sobre el legado estadounidense.
El evento incluyó sobrevuelos de aviones militares, honores a veteranos y un espectáculo de fuegos artificiales. La primera dama Melania Trump y el vicepresidente acompañaron al mandatario en el escenario.
