El pasado 28 de junio se llevó a cabo el Gran Premio de Austria, una carrera dominada por Kimi Antonelli, Max Verstappen y George Russell, pero que terminó en una pesadilla para Sergio “Checo” Pérez.
Apenas en la quinta vuelta de la competencia, el tapatío se vio obligado a retirarse definitivamente luego de reportar fuego en el interior de su monoplaza, lo que provocó su segundo abandono (DNF) de la temporada 2026 de la Fórmula 1, sumándose a la rotura de alerón que lo dejó fuera en el Gran Premio de Canadá.
“Checo” Pérez tuvo un prometedor inicio de carrera en el que logró ganar una posición tras el mal comienzo de Franco Colapinto, pero las altas temperaturas en el asfalto, que rondaron los 50 grados, pasaron factura dentro de Cadillac.
Los problemas para la escudería estadounidense comenzaron desde el primer giro, cuando Valtteri Bottas se convirtió en el primer piloto del día en abandonar la carrera, luego de verse obligado a ingresar a los pits debido a un incendio en los frenos.
Durante la quinta vuelta del circuito, ahora fue Pérez quien tuvo problemas. El monoplaza con el número 11 presentó humo proveniente de la cabina, por lo que “Checo” informó que había fuego en el cockpit y tuvo que entrar a boxes, en donde los ingenieros intervinieron de urgencia para enfriar la zona y que no pasara a mayores.
Al terminar su participación en Austria, el mexicano lamentó la situación y explicó que el sobrecalentamiento de los frenos producto del tráfico fue lo que arruinó una jornada en la que sentía tener el ritmo necesario para competir contra los Williams para intentar sumar un punto.
Ahora Cadillac y sus pilotos deberán analizar a fondo los problemas térmicos en los autos para buscar su revancha en el próximo Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, programado para el domingo 5 de julio.
