La administración del presidente Donald Trump puso en marcha una respuesta de emergencia tras los terremotos que sacudieron Venezuela, con el despliegue inmediato de un Equipo de Asistencia para Respuesta a Desastres y dos grupos especializados en búsqueda y rescate urbano para localizar sobrevivientes entre los escombros. Además, el Departamento de Estado activó un grupo de trabajo especial para coordinar la ayuda humanitaria, evaluar las necesidades sobre el terreno y brindar apoyo a ciudadanos estadounidenses afectados.
Como parte de las acciones implementadas, Estados Unidos movilizó 150 millones de dólares en asistencia para Venezuela, de los cuales 50 millones serán canalizados mediante organizaciones humanitarias que operan en el país y otros 100 millones se aportarán al fondo común de la ONU para atender la emergencia. Asimismo, el Departamento de Guerra y el Comando Sur de Estados Unidos apoyarán con aeronaves, logística y personal especializado para agilizar el traslado de ayuda, equipos de rescate y suministros a las zonas más afectadas por el desastre.
