El presidente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Vidal Llerenas, declaró que la disputa por la marca del pato “Merlín” no tiene discusión y le pertenece solamente a la familia propietaria de la mascota.
“Es un hecho público y notorio que el pato Merlín es una mascota de la familia de Karla Ivette Gómez a quien pertenece la marca”, escribió en su cuenta de X.
La declaración del funcionario llegó después de que el organismo recibiera al menos cuatro solicitudes para registrar el nombre del ave, todas presentadas durante la noche del 17 de junio, apenas días después de que la historia de “Merlín” comenzara a viralizarse.
De acuerdo con los registros, los trámites fueron realizados por particulares de Jalisco y Yucatán en distintas clases comerciales relacionadas con entretenimiento, publicidad, marketing y venta de ropa.
Los expedientes apuntan a que una mujer llamada Rosa María Hernández Flores presentó tres solicitudes consecutivas bajo la denominación “El Pato Merlín” para actividades de entretenimiento, promoción comercial y prendas de vestir.
A la par, David Sides Fuentes registró una solicitud adicional con el nombre “El Pato Merlín, El Pato de la Suerte”, que abarca desde servicios publicitarios hasta gestión empresarial y marketing para creadores de contenido.
La controversia escaló el 22 de junio, cuando Karla Ivette Gómez, dueña del pato, acudió personalmente al IMPI para iniciar el trámite correspondiente tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
Gómez aseguró que no encontró obstáculos para presentar la solicitud y confió en que la autoridad reconocerá que “Merlín” forma parte de su familia y que su popularidad surgió de manera orgánica antes de los intentos de registro por parte de terceros.
