Egipto firmó una noche histórica al derrotar 3-1 a Nueva Zelanda el 21 de junio de 2026 en Vancouver, en un partido correspondiente al Grupo G. El conjunto africano consiguió así su primera victoria en este tipo de competencia internacional de selecciones, un resultado que marcó un hito para su futbol.
El inicio del encuentro mostró a una Nueva Zelanda ordenada y efectiva en transiciones. El equipo oceánico sorprendió al minuto 15 con un gol de Finn Surman tras una jugada a balón parado, lo que le permitió tomar ventaja y controlar el ritmo durante gran parte del primer tiempo.
Egipto intentó reaccionar con posesión y presión alta, aunque sin claridad en el último tercio del campo. El empate llegó en el segundo tiempo con Mostafa Zizo, quien definió dentro del área tras una jugada colectiva que rompió la estructura defensiva rival.
La reacción de Egipto y la aparición de Salah
Con el empate, el partido cambió de ritmo. Egipto adelantó líneas y encontró en Mohamed Salah a su principal referente ofensivo. El delantero marcó el 2-1 al minuto 67 después de una combinación rápida que dejó sin respuesta a la defensa de Nueva Zelanda.
El golpe obligó al conjunto oceánico a buscar el empate, aunque perdió orden en la salida y comenzó a conceder espacios en mediocampo. Egipto aprovechó ese momento para controlar el juego y reducir los intentos de reacción del rival.
Un cierre contundente y una victoria histórica
El 3-1 llegó al minuto 82 por conducto de Trezeguet, quien definió tras una acción a balón parado que sentenció el encuentro. Con ese tanto, Egipto aseguró un triunfo que significó su primera victoria en este tipo de competencia internacional de selecciones.
El resultado dejó al conjunto africano con tres puntos clave en el Grupo G y con posibilidades firmes de avanzar en la competencia. Nueva Zelanda, pese a su buen inicio, no pudo sostener la ventaja y terminó cediendo ante la presión y eficacia del rival en la segunda mitad.
