La selección de Portugal quedó a deber en su inicio mundialista. El pasado 17 de junio, los dirigidos por Roberto Martínez se enfrentaron en Houston a República Democrática del Congo, un duelo que terminó en empate 1-1 y repartición de puntos.
Apenas al minuto 6 de partido, parecía que la Selección de los Escudos dominaría por completo. Pedro Neto tomó el balón desde la banda izquierda y envió un centro al área, que Joao Neves remató de cabeza sin marca para mandarlo al fondo de la red y adelantar a los europeos en el marcador
A partir del primer tanto, el ritmo del partido bajó y Portugal no volvió a realizar tiros a portería. Los lusitanos mantuvieron la posesión del balón con pases laterales y hacia atrás, pero fueron incapaces de generar oportunidades de peligro en el área rival a pesar del talento en la alineación titular.
El cronómetro avanzó y cuando parecía que la Selección de los Escudos se iba al descanso con la ventaja, República del Congo cambió la historia. En la última jugada del primer tiempo, Yoane Wissa apareció solo dentro del área para rematar de cabeza tras un tiro de esquina y poner el 1-1 en el marcador.
Durante el complemento, el partido cambió de ritmo y ambas selecciones buscaron tomar ventaja. Portugal estuvo cerca del 2-1 luego de un golazo de chilena por parte de João Cancelo al 54’, pero fue anulado por fuera de juego. Mientras tanto, Cristiano Ronaldo tuvo una participación discreta al ataque, sin poder tirar a puerta.
Por otro lado, los Leopardos intentaron marcar al contragolpe con Wissa y Cédric Bakambu como sus principales referentes ofensivos; sin embargo, no pudieron generar suficiente peligro en el arco de Diogo Costa y el marcador ya no se movió.
Gris debut de la Selección Portuguesa, que ahora está obligada a ganar sus próximos dos compromisos si quiere pelear por el liderato de grupo: primero frente a Uzbekistán, el 23 de junio, y luego ante Colombia, el 27 de junio.
