La espera terminó para Nueva York. Los Knicks derrotaron 94-90 a los San Antonio Spurs la noche del sábado 13 de junio en el Juego cinco de las finales de la NBA y conquistaron su primer campeonato desde 1973, el triunfo aseguró la serie por 4-1 y puso fin a una de las sequías más largas en la historia del deporte profesional estadounidense.
Jalen Brunson encabezó la victoria con 45 puntos, incluidos varios canastos clave durante el último cuarto, actuación que permitió a los neoyorquinos remontar una desventaja de 16 unidades y sellar el título en territorio texano. El base se convirtió en la gran figura de una serie que terminó con él como el Jugador Más Valioso de la serie.
El campeonato llegó tras una serie dominada en gran parte por Nueva York, los Knicks se impusieron en el Juego uno para tomar la ventaja inicial, ampliaron la diferencia en el Juego dos y colocaron la serie 3-0 a su favor tras el tercer encuentro. Cuando parecía que San Antonio podía cambiar la historia en el Juego cuatro, los neoyorquinos protagonizaron una remontada de 29 puntos para imponerse 107-106, la mayor registrada en unas finales de la NBA. Días después, el triunfo de 94-90 en el quinto partido terminó por asegurar el campeonato.
El regreso de una franquicia histórica
La última ocasión que Nueva York levantó el trofeo fue en 1973, cuando derrotó a Los Ángeles Lakers para conquistar el segundo campeonato de su historia. El primero llegó en 1970, también frente a los Lakers, en una serie que pasó a la historia por la actuación de Willis Reed, uno de los jugadores más emblemáticos de la franquicia. Desde entonces, los Knicks atravesaron más de cinco décadas sin volver a la cima, durante ese período alcanzaron las finales en 1994 y 1999, pero no lograron sumar un nuevo campeonato a sus vitrinas.
Generaciones de jugadores pasaron por el Madison Square Garden sin conseguir el objetivo. Patrick Ewing, Allan Houston, Latrell Sprewell, Carmelo Anthony y otras figuras marcaron distintas etapas del equipo, aunque ninguna logró devolver el trofeo a Nueva York.
Brunson lidera una nueva era
El campeonato de 2026 encontró en Jalen Brunson a su principal referente, el base lideró a una plantilla que también contó con las aportaciones de Karl-Anthony Towns, Mikal Bridges, OG Anunoby y Josh Hart, piezas fundamentales durante la temporada y los playoffs, Brunson registró alrededor de 26 puntos por partido en temporada regular y elevó su rendimiento en postemporada con cerca de 27 puntos y 6 asistencias por encuentro.
En las Finales firmó actuaciones decisivas, entre ellas un partido de 45 puntos y otra noche de 30 puntos en el encuentro que definió la serie, cifras que consolidaron su papel como líder ofensivo y figura central en la conquista del título. Del otro lado, los Spurs cerraron una campaña que confirmó el potencial de su proyecto.
Victor Wembanyama encabezó a una plantilla joven que alcanzó las finales y devolvió a San Antonio a la pelea por el campeonato, aunque no pudo evitar el despertar de los Knicks en los momentos decisivos.
Cuando sonó la bocina final en San Antonio, la celebración comenzó de inmediato en Nueva York, miles de aficionados salieron a las calles para festejar un campeonato que tardó 53 años en regresar a la ciudad.
El título de 2026 no solo terminó con una espera de más de medio siglo, también permitió que una nueva generación de aficionados presenciará el regreso de los Knicks a la cima de la NBA. Una franquicia histórica, que durante décadas vivió de los recuerdos.
