La cifra de víctimas por el terremoto de magnitud 7.8 que sacudió la isla de Mindanao, en Filipinas, aumentó a 55 personas fallecidas y más de mil 100 lesionadas, informaron autoridades locales.
Cinco días después del sismo, equipos de rescate continúan trabajando entre escombros y carreteras dañadas para localizar a unas 30 personas que permanecen desaparecidas.
El movimiento telúrico ha dejado cerca de 390 mil personas afectadas y más de 39 mil desplazadas, además de daños en más de 18 mil viviendas, de las cuales alrededor de 3 mil quedaron completamente destruidas.
Debido a los daños en la infraestructura y cortes de energía, las autoridades han utilizado helicópteros para llevar alimentos, agua y ayuda humanitaria a comunidades aisladas.
El terremoto tuvo su epicentro frente a las costas de Mindanao, a unos 32 kilómetros del municipio de Maasim, en la provincia de Sarangani.
