La selección de México llegará a la fiesta futbolística internacional con una distinción que ninguna otra nación posee este jueves 11 de junio, cuando el “Tricolor” salte a la cancha para disputar el encuentro de apertura, alcanzará su octava participación en un partido inaugural, la mayor cantidad para cualquier selección en la historia del torneo internacional más importante del futbol.
La relación entre México y los partidos inaugurales comenzó desde el nacimiento mismo de la competencia. El 13 de julio de 1930, el conjunto nacional enfrentó a Francia en Montevideo, Uruguay, en el que fue el primer encuentro oficial de la historia del certamen. Aquella tarde, Lucien Laurent marcó el primer gol registrado en la justa y los franceses se impusieron por 4-1. Juan Carreño anotó el único tanto mexicano.
Dos décadas después, México volvió a protagonizar la apertura del torneo. En Brasil en el año 1950, el equipo nacional enfrentó al país anfitrión en el estadio Maracaná. La escuadra sudamericana aprovechó su condición de local y consiguió una victoria por 4-0 ante los mexicanos, en el arranque de una edición que marcó el regreso de la competencia tras la Segunda Guerra Mundial. La historia se repitió en Suiza durante el año 1954.
México abrió nuevamente el campeonato frente a Brasil y sufrió una derrota por 5-0. Cuatro años más tarde, en Suecia 1958, el rival fue precisamente el conjunto anfitrión, que se impuso por marcador de 3-0. La quinta participación mexicana en una inauguración llegó en Chile 1962, donde Brasil volvió a cruzarse en el camino del combinado Azteca y consiguió una victoria por 2-0.
El primer punto como anfitrión
El primer partido inaugural celebrado en territorio mexicano tuvo lugar en 1970. Como anfitrión, México enfrentó a la Unión Soviética en el Estadio Azteca. Ante más de 100 mil espectadores, el conjunto nacional logró romper la racha de derrotas en aperturas y consiguió un empate sin goles. Aquel resultado permitió a la selección de México sumar su primer punto en un encuentro de esta naturaleza y dio inicio a una de las ediciones más recordadas en la historia del futbol internacional.
Sudáfrica, el antecedente más reciente Cuarenta años después, México volvió a formar parte del duelo que dio inicio al torneo. En Sudáfrica 2010, el “Tricolor” enfrentó al país anfitrión en Johannesburgo. El conjunto mexicano tomó ventaja con un gol de Rafael Márquez al minuto 55. Sin embargo, Siphiwe Tshabalala igualó el marcador para los locales y decretó el empate 1-1, resultado que dejó a México nuevamente sin la victoria en una apertura.
Una marca histórica con una deuda pendiente Ahora, la historia suma un nuevo capítulo. México abrirá la edición de 2026 en casa y alcanzará su octavo partido inaugural. Ninguna otra selección ha estado presente en tantas aperturas dentro de la máxima competencia internacional del futbol, una marca que refuerza el papel histórico del país en este escenario.
Sin embargo, el registro también presenta una cuenta pendiente. En sus siete encuentros inaugurales previos, el balance de la escuadra mexicana es de cinco derrotas y dos empates, por lo que la selección aún busca su primera victoria en este tipo de compromisos.
El debut de 2026 representa así una doble oportunidad para México. Además de inaugurar el certamen ante su afición, el equipo tendrá la posibilidad de romper una racha de casi un siglo y conseguir el primer triunfo inaugural de su historia.
