La tormenta tropical Boris tocó tierra durante la madrugada de este martes entre los estados de Guerrero y Oaxaca, provocando fuertes lluvias y activando operativos de vigilancia en distintas regiones del sur del país.
De acuerdo con autoridades de Protección Civil, el sistema ingresó alrededor de las 03:00 horas cerca de Punta Maldonado, con vientos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de hasta 85 kilómetros por hora.
Horas después de su impacto, Boris perdió intensidad y se degradó a depresión tropical; sin embargo, continúa generando condiciones meteorológicas adversas en varias entidades.
Persisten lluvias y riesgo de deslaves
La Coordinación de Protección Civil advirtió que los remanentes del fenómeno seguirán ocasionando lluvias fuertes y muy fuertes en Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Jalisco y Colima.
Según los pronósticos, algunas regiones podrían registrar acumulados de entre 50 y 75 milímetros, lo que aumenta la probabilidad de inundaciones en áreas bajas, desbordamientos de cauces y derrumbes en caminos serranos.
Las autoridades también alertaron sobre posibles afectaciones en carreteras, comunidades rurales y zonas urbanas vulnerables a encharcamientos.
Asimismo, se mantiene el riesgo de deslaves en zonas montañosas, incremento en los niveles de ríos y arroyos, así como posibles inundaciones en áreas bajas.
El Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua exhortaron a la población a seguir las recomendaciones de Protección Civil, evitar difundir rumores y mantenerse atentos a la información oficial.
Aunque Boris continúa debilitándose, las autoridades advirtieron que las lluvias asociadas al sistema podrían mantenerse durante las próximas horas, por lo que los operativos de vigilancia y atención seguirán activos en el sur y occidente del país.
Personal de emergencia permanece desplegado en las zonas de mayor riesgo para brindar apoyo en caso de que se presenten afectaciones derivadas de las lluvias.
