El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que facilita el despido de alrededor de 8 mil funcionarios federales de alto nivel, como parte de su estrategia para reformar la plantilla del gobierno estadounidense. La medida elimina protecciones laborales para empleados considerados influyentes en la formulación de políticas públicas y que perciben salarios de hasta 200 mil dólares anuales.
De acuerdo con la Oficina de Gestión de Personal, el objetivo es garantizar que los funcionarios cumplan las directrices de la administración. La decisión se suma a los esfuerzos de Trump por remover a trabajadores de carrera que, según ha señalado, obstaculizaron su agenda durante su primer mandato. Aunque inicialmente se estimó que hasta 50 mil empleados podrían verse afectados, por ahora la medida alcanzará a un grupo mucho más reducido.
