Los Angeles Rams sacudieron la temporada baja de la NFL el pasado lunes 1 de junio, luego de que Adam Schefter reportara que cerraron un acuerdo con los Cleveland Browns para hacerse con los servicios de Myles Garrett, el estelar ala defensiva y dos veces galardonado como Jugador Defensivo del Año.
A cambio de incorporar a esta superestrella, la franquicia angelina enviará a Cleveland al cazamariscales de Pro Bowl, Jared Verse, además de una selección de primera ronda de 2027, una de segunda de 2028 y una de tercera de 2029.
Este movimiento defensivo, catalogado ya por los expertos como uno de los más importantes en la historia reciente de la liga, encaja a la perfección con la agresiva filosofía de los Rams, pues ahora buscarán replicar la exitosa fórmula que implementaron en 2021.
En aquel entonces, la franquicia apostó con todo por el quarterback Matthew Stafford y terminaron por coronarse campeones en su propia casa. Ahora, con el Super Bowl LXI programado para disputarse de nuevo en el SoFi Stadium, Los Angeles vuelve a hacer honor a su lema de sacrificar el futuro en el draft y buscar el anillo como dé lugar.
El camino para este traspaso comenzó a despejarse desde el pasado mes de marzo, cuando los Browns reestructuraron el contrato del siete veces elegido al Pro Bowl, lo que retrasó el pago de sus bonos del día 15 de ese mes hasta siete días previo al inicio de la temporada regular.
Gracias a este ajuste contractual, este movimiento estrella pudo concretarse. Ahora, con una defensiva reforzada, los Rams buscarán tener una campaña exitosa para intentar ganar el Super Bowl, en un largo camino que comenzará en la Semana 1, donde enfrentarán a los 49ers de San Francisco el próximo jueves 11 de septiembre.
