La dinastía parisina continúa. El pasado sábado 30 de mayo, se llevó a cabo la gran final de la UEFA Champions League 25/26 en la Puskás Arena, donde el PSG superó al Arsenal en la tanda de penales para proclamarse bicampeón de Europa.
Desde el arranque del partido, Mikel Arteta dio la instrucción a su equipo de presionar a los rivales, lo que rindió frutos al 5’, cuando Leandro Trossard bloqueó un despeje de la defensiva y el rechace cayó en Kai Havertz, quien quedó mano a mano con el arquero parisino y definió con potencia para darle la ventaja a los Gunners.
A partir de ahí, el Arsenal se replegó y cedió la posesión del balón, mientras que el París Saint-Germain tomó la iniciativa, pero no pudo generar ocasiones claras de gol gracias al orden defensivo de los ingleses.
En la segunda parte el trámite del partido no fue diferente, con los del norte de Londres a la defensiva y los vigentes campeones en busca de la igualada. Fue hasta el minuto 61 que Khvicha Kvaratskhelia entró con regates al área, fue derribado por Cristhian Mosquera y el árbitro señaló la pena máxima.
Ousmane Dembélé tomó el balón y desde el manchón penal cobró con potencia hacia su lado izquierdo para vencer a David Raya e igualar el partido. Los franceses se mantuvieron al ataque, pero no lograron abrir la defensa londinense.
Con el empate 1-1 en el marcador, no se hicieron daño en el tiempo regular y el juego se fue a los tiempos extras, en donde ningún equipo logró hacerse con la ventaja y la definición de la Champions League se extendió hasta los penales.
Desde los 11 pasos, Eberechi Eze fue el segundo en patear por los ingleses y su disparo ni siquiera llevó dirección de arco. Los parisinos tuvieron la oportunidad de ampliar la ventaja, pero David Raya apareció en la portería y atajó el penal de Nuno Mendes.
En el quinto y último cobro, las esperanzas del Arsenal recayeron en los pies de Gabriel Magalhães, pero el central brasileño mandó el balón por encima del travesaño, lo que selló la victoria del Paris Saint-Germain
Con el triunfo, los dirigidos por Luis Enrique se consagraron como campeones de la Champions League por segunda ocasión consecutiva, con lo que igualan al Real Madrid como los únicos clubes en ser bicampeones de la máxima competencia europea de clubes en la era moderna.
