La empresa aeroespacial Blue Origin sufrió un nuevo revés luego de que uno de sus cohetes New Glenn explotara durante una prueba de encendido estático en una plataforma de lanzamiento ubicada en Cabo Cañaveral, Florida.
El incidente ocurrió durante un ensayo conocido como hot fire test, procedimiento utilizado para verificar el funcionamiento de los motores antes de futuras misiones orbitales.
A través de un comunicado, Blue Origin confirmó que se registró una anomalía durante la prueba, aunque aseguró que todo el personal fue evacuado oportunamente y que no hubo heridos. Las autoridades y equipos técnicos iniciaron una evaluación para determinar las causas exactas del incidente.
El vehículo afectado formaba parte del programa New Glenn, desarrollado por la compañía fundada por Jeff Bezos para competir en el mercado de lanzamientos espaciales de gran capacidad.
Entre las próximas misiones previstas para este cohete se encontraba el despliegue de satélites de la red de internet espacial de Amazon, proyecto que busca competir con Starlink, de SpaceX.
La explosión ocurre semanas después de otro problema relacionado con New Glenn, cuando una falla en uno de sus motores provocó que un satélite fuera colocado en una órbita incorrecta.
