Miles de personas marcharon este lunes en La Paz para exigir la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en medio de una crisis económica y social que mantiene bloqueos y desabasto de gasolina, medicamentos y alimentos. Campesinos, mineros y trabajadores acusan al gobierno de aplicar políticas económicas que han golpeado a la población y elevaron el costo de vida.
Ante las protestas, Paz anunció que reducirá a la mitad su salario y el de sus ministros, además de reiterar su llamado al diálogo. El gobierno responsabilizó al expresidente Evo Morales de alentar las movilizaciones para desestabilizar al país, mientras continúan los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en distintos puntos de Bolivia.
