Varios jóvenes enfurecidos irrumpieron la noche del domingo en el Hospital General de Monbgwalu, que atiende a pacientes con ébola en el epicentro del más reciente brote de la enfermedad en el este de la República Democrática del Congo, lo que obligó al personal médico a desalojar de inmediato a los afectados mientras se escuchaban disparos en la zona.
Hasta el momento, se desconoce si alguien resultó herido en el ataque, pero el doctor Richard Lokudu, director médico del hospital, declaró a The Associated Press que los atacantes exigieron que se les entregaran los cuerpos de dos familiares suyos.
Lokudu señaló por teléfono que hubo disparos y que los médicos trataban de sacar a los pacientes y al personal.
Suman tres ataques en una semana
“El Hospital General de Monbgwalu está en alerta general”, añadió. No tenía más detalles sobre el caos en desarrollo.
El ataque, el tercero en el lapso de una semana contra instalaciones de salud donde los trabajadores sanitarios lidian con la falta de recursos para tratar casos sospechosos de ébola, subrayó los desafíos del brote, que la Organización Mundial de la Salud ha declarado una emergencia de salud pública de importancia internacional.
