La Unión Ganadera Regional de Nuevo León advirtió un incremento acelerado de casos activos de gusano barrenador en la entidad, al pasar de 51 a 90 en apenas cinco días. Actualmente se han detectado 160 casos acumulados, una cifra que preocupa al sector agropecuario por el impacto sanitario y económico que ya comienza a reflejarse en ranchos y comunidades rurales.
Productores señalaron que la plaga ya no afecta solamente al ganado bovino, sino también a perros, gatos y fauna silvestre como jabalíes. Además, alertaron que la falta de personal, recursos y reportes oportunos está dificultando contener el problema, por lo que pidieron reforzar la dispersión de mosca estéril y acelerar acciones preventivas antes de la llegada masiva de visitantes por el Mundial 2026.
