El Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme se conmemora cada 24 de mayo como una fecha que reconoce el papel de las mujeres en la construcción de sociedades pacíficas y en la lucha contra la violencia armada. Esta jornada visibiliza su participación en procesos de paz, así como su influencia en iniciativas que promueven el desarme y la solución de conflictos por vías no violentas.
El origen se remonta a 1982, cuando grupos de mujeres pacifistas en Europa y Estados Unidos impulsaron un movimiento en contra de la carrera armamentista, en especial del uso de armas nucleares. Entre estas iniciativas destacó el campamento de mujeres en Greenham Common, en Reino Unido, que se convirtió en un símbolo de resistencia frente a la militarización.
Otro caso relevante fue el Congreso Internacional de Mujeres celebrado en 1915 en La Haya, donde participantes de diversas naciones propusieron estrategias de mediación y denunciaron los efectos de la guerra en la población civil.
Estos antecedentes consolidaron la participación femenina como un elemento clave en la búsqueda de soluciones pacíficas. Organismos y colectivos señalan que la participación de mujeres permite abordar los conflictos desde perspectivas más amplias, que consideran factores sociales, culturales y humanitarios. Además, se busca destacar las acciones que realizan en contextos de violencia, como la creación de redes de apoyo, la denuncia de abusos y la promoción de acuerdos de paz.
