El papa León XIV protagonizó un emotivo momento en la Plaza de San Pedro al detenerse a rezar en el lugar exacto donde hace 45 años fue atacado a balazos Juan Pablo II. El pontífice se arrodilló y besó la placa conmemorativa colocada en el sitio del atentado ocurrido el 13 de mayo de 1981.
Durante la ceremonia, el Obispo de Roma encomendó a la Virgen de Fátima a los pueblos afectados por la guerra y lanzó un llamado por la paz. El atentado contra Juan Pablo II, perpetrado por el turco Mehmet Ali Ağca, conmocionó al mundo y el pontífice atribuyó su sobrevivencia a la protección de la Virgen de Fátima.
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