El 5 de mayo se presenta la oportunidad perfecta para voltear la mirada hacia una condición que afecta a una de cada 100 personas a nivel mundial, se trata del Día Internacional de la Enfermedad Celíaca, una fecha que busca informar y generar conciencia sobre este padecimiento crónico.
Se trata de un trastorno autoinmune que se presenta en personas con predisposición genética y se activa tras el consumo de gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno. Este padecimiento provoca una reacción del sistema inmunológico que daña el intestino delgado, lo que dificulta la correcta absorción de nutrientes esenciales para el organismo.
Según el Instituto de Salud para el Bienestar, esta alteración puede afectar el desarrollo y funcionamiento general del cuerpo si no se atiende de forma adecuada. En México, se calcula que cerca del 0.9% de la población vive con este padecimiento, aunque muchos casos no han sido diagnosticados; además, un 0.7% tiene alergia al trigo y de 1 a 25% tiene sensibilidad al gluten no celiaca o padece de intestino irritable/dispepsia. También existe un componente hereditario importante, ya que entre el 10 y el 25% de los familiares directos de una persona diagnosticada también pueden desarrollar la enfermedad, según datos del Portal del Gobierno de México.
Los síntomas pueden variar entre pacientes, lo que dificulta su identificación; entre los más comunes se encuentran dolor e inflamación abdominal, diarrea crónica, fatiga, pérdida de peso y anemia. En algunos casos, las personas pueden no presentar señales evidentes, lo que retrasa el diagnóstico. Para detectar la enfermedad, los especialistas recurren a análisis de sangre y estudios específicos como biopsias intestinales que permiten confirmar el daño en las vellosidades del intestino delgado.
El tratamiento actual consiste en mantener una dieta estricta libre de gluten durante toda la vida. Esto implica evitar alimentos que contengan trigo, cebada o centeno, lo que requiere una revisión constante de etiquetas y hábitos de consumo. Instituciones de salud señalan que la eliminación del gluten permite mejorar los síntomas y prevenir complicaciones graves.
