La Organización de las Naciones Unidas reconoció la necesidad de darle foco al papel de las tecnologías de la información y la comunicación a través del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, que se conmemora cada año el 17 de mayo.
Para 2026, el tema central gira en torno a las “líneas de vida digitales: Fortalecer la resiliencia en un mundo conectado”, concepto que hace referencia a las redes, satélites, cables submarinos y sistemas de datos que sostienen la comunicación global. Estas infraestructuras permiten el funcionamiento de servicios esenciales, desde la atención de emergencias hasta la actividad económica, por esto, estos sistemas deben ser capaces de resistir crisis y recuperarse con rapidez, procurando la conexión en momentos de crisis.
Este año la celebración se enfoca en exigir a los gobiernos e instituciones la implementación de infraestructuras digitales sólidas que permitan mantener la conectividad global en contextos complejos, un aspecto en el que el mundo demostró que flaquea desde la contingencia por Covid-19 en 2020.
El origen se remonta a 1865, año en que se firmó el primer Convenio Telegráfico Internacional, considerado un paso clave en la historia de las telecomunicaciones. Desde 1969 se celebra el Día Mundial de las Telecomunicaciones, mientras que en 2006 la Asamblea General de la ONU integró también el enfoque de la sociedad de la información. A partir de ese momento, ambas celebraciones se unificaron en una sola fecha con el objetivo de reflejar la evolución tecnológica y su impacto en la vida social y económica.
Brindar a las herramientas de mayor calidad y alcance contribuiría a disminuir la brecha digital, que limita el acceso equitativo a la información y a los servicios tecnológicos en distintas regiones del mundo.
