La icónica princesa del pop, Britney Spears, volvió a colocarse en el centro de la atención pública, ahora por un tema legal. La cantante se declaró culpable de un cargo menor por conducción imprudente, luego de que su caso iniciara como una acusación por manejar bajo la influencia de alcohol y al menos una droga.
De acuerdo con los primeros reportes, la intérprete no acudió personalmente a la corte en el condado de Ventura, California, ya que no era obligatorio. En su lugar, su abogado presentó la declaración de culpabilidad.
El incidente ocurrió el pasado 4 de marzo de 2026, cuando la artista fue detenida en la autopista US 101 tras conducir de manera rápida y errática. Según autoridades, presentaba signos de estar bajo los efectos de alguna sustancia, por lo que fue arrestada tras realizar pruebas de sobriedad. Al día siguiente, quedó en libertad bajo fianza.
Como parte del acuerdo legal, Spears deberá cumplir un año de libertad condicional informal, tomar un curso relacionado con conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, pagar multas y continuar con tratamiento de salud mental y abuso de sustancias.
Aunque se trata de un delito menor, las autoridades reiteraron la importancia de evitar este tipo de conductas, destacando que las medidas buscan prevenir que la situación se repita y priorizar su bienestar.
