Nunca había existido un indicador de gravedad tan lindo como Rise, ese peluche que se volvió viral tras formar parte de la misión Artemis II, por eso no es de extrañar que todo el mundo quiera un Rise en casa. Se trata de un objeto que, pese a su tierna apariencia, cumple una función primordial con décadas de historia: acompañar a los astronautas en su recorrido alrededor de la luna para indicar cuando se alcanza la gravedad cero.
Cuando el peluche comienza a flotar dentro de la nave, los astronautas pueden confirmar de forma visual que han salido de la influencia de la gravedad terrestre. Este tipo de indicadores forma parte de una tradición en vuelos espaciales tripulados, donde se emplean objetos ligeros y visibles para señalar ese momento clave del viaje.
Rise también llevó en su interior una USB con el nombre de millones de personas en las bases de datos mundiales, esto como una forma de llevar a la humanidad al espacio. Su diseño fue creado a partir de la mente brillante de Lucas Ye, un niño de 8 años cuya propuesta ganó el concurso internacional de la NASA para dar forma a la mascota.
Tras este fenómeno, la NASA decidió poner a la venta una réplica oficial del peluche a través de su tienda en línea, con un precio aproximado de 24.99 dólares, equivalente a unos 440 pesos mexicanos.
La versión comercial reproduce las características del modelo que viajó al espacio, lo que ha generado alta demanda entre coleccionistas y entusiastas de la exploración espacial, pero también llama la atención de amantes de los peluches y el público general, por lo que Rise ha funcionado como un puente entre la ciencias, las astronomía, la cultura y la comunidad.
