El empresario sudafricano, Elon Musk, ha denunciado a la empresa OpenAI por abandonar sus orígenes de beneficio social y convertirse en una institución tecnológica que busca tener fines de lucro.
Durante la audiencia, celebrada ante el tribunal federal de Oakland, el magnate indicó que fue un tonto por proporcionarles 38 millones de dólares de manera gratuita a una entidad que, tras cambiar sus políticas para generar beneficios, ahora está valorada en 800 mil millones de dólares.
Pese a que Musk indicara que tanto las preguntas del abogado principal de la empresa de inteligencia artificial, William Savitt, como las de los consejeros buscaban desmentir su versión de la historia, el empresario señaló que, además de buscar un regreso a los orígenes de OpenAI, también quiere la destitución del cofundador Sam Altman y del actual presidente de la institución, Greg Brockman, por haberlo engañado sobre los objetivos del corporativo.
