La actriz Kirsten Storms, recordada por su paso en Zenon y por dar voz a Bonnie Rockwaller en Kim Possible, vuelve a estar en el centro de la atención mediática, ahora por una situación personal que ha encendido las alertas.
De acuerdo con los primeros reportes, un juez dictó una orden de restricción en su contra tras considerarla un posible riesgo para su hija de 12 años, Harper Rose. La medida fue solicitada por su exesposo, Brandon Barash, y procesada en un tribunal familiar en Nashville, Tennessee.
Como parte de esta resolución, la custodia compartida fue suspendida de manera inmediata. Actualmente, Storms solo puede convivir con su hija mediante visitas supervisadas, mientras avanza el proceso legal.
La decisión fue tomada por el juez con base en las pruebas presentadas por Barash, que confirmarían que la exchica Disney atraviesa por una grave crisis de salud mental que incluye comportamiento errático, delirios y alucinaciones; la propia Kirsten confesó en 2025 que no se sentía capaz de criar a su hija.
Esta crisis ha conllevado a que la actriz se encuentre en crisis financiera en la que hasta su exesposo le ha prestado dinero (cinco mil dólares), además de carecer de un hogar establecido, ya que debido a una paranoia de seguimiento ha vivido la mayor parte del último año en hoteles. Sumado a esto, Kirsten enfrenta una demanda de desalojo, lo que dificulta la crianza de la menor.
La actriz también enfrenta acusaciones de presunto abuso de sustancias que han sido respaldadas por testimonios de sus propios amigos. Con todos estos puntos se tomo la decisión inmediata de retirar la custodia compartida, procurando así el bienestar de la menor.
