Mientras los padres de familia creían que sus hijos se encontraban en un lugar seguro cuando ellos salían a realizar sus labores diarias, un acto terrible los tomó por sorpresa luego de que se revelara que la guardería “Little Aresha”, ubicada en la ciudad de Yogyakarta, Indonesia, cometía presuntos actos de tortura en contra de los menores.
De acuerdo a las autoridades indonesias, los menores eran inmovilizados por sus cuidadores para que, de acuerdo a ellos, no molestaran. En el lugar de los hechos se reveló que, de los 103 infantes que se encontraban en el centro de cuidados, al menos 53 habrían sido víctimas de abuso.
Actualmente, los elementos de seguridad indicaron que, tras clausurar el recinto, se ha realizado la detención de 13 trabajadores bajo los cargos de violencia infantil para dar inicio a una carpeta de investigación por la situación de la que fueron víctimas los niños y niñas menores a los 16 meses de edad.
