Después de las constantes quejas por parte de la afición y de los pilotos, la Fórmula 1 ya prepara una modificación importante en la gestión de la energía eléctrica de sus monoplazas, según confirmó la FIA el pasado lunes 20 de abril.
El organismo confirmó un grupo de varios ajustes al reglamento que se comenzarán a aplicar el próximo 3 de mayo cuando dará inicio el Gran Premio de Miami, con el objetivo de darle prioridad a la habilidad de conducción sobre la gestión estratégica de la batería.
Conductores como George Russell mencionaron que las carreras se centraban demasiado en la recarga de energía, por lo que las nuevas medidas permitirán una recarga más rápida a alta velocidad, así como también reducir la cantidad máxima de recuperación por vuelta.
Otro de los puntos que mencionó la FIA es sobre la seguridad en los rebases. Luego del incidente entre Oliver Bearman y Franco Colapinto durante el Gran Premio de Japón, ocasionado por la gran diferencia de velocidades, la organización va a limitar la potencia extra en el modo boost para reducir las velocidades de cierre sin eliminar oportunidades de adelantamiento.
Para el fin de semana de competencia en Miami, se pondrán a prueba distintas medidas para aumentar la seguridad de los pilotos, como modificar la conducción en pista mojada, advertencias visuales en la parrilla de salida y un impulso automático para quienes tengan un arranque lento, con lo que se busca reducir el riesgo de un choque.
Los cambios ya se dieron a conocer a equipos y fabricantes, y tienen el respaldo de ambas partes. Ahora se pondrá a votación y se espera la aprobación formal del Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA.
