Miles de personas se congregaron en calles y carreteras para recibir al papa León XIV durante su llegada a Camerún, en el inicio de una gira de tres días marcada por su visita a una de las regiones más afectadas por la violencia en el país. El pontífice arribó a la capital, Yaundé, donde fue recibido entre música, cantos y muestras de apoyo por parte de la población.
Durante su primer mensaje, el líder de la Iglesia Católica hizo un llamado a las autoridades a combatir la corrupción y fortalecer el Estado de derecho, subrayando la importancia de la transparencia y el respeto a los derechos humanos. Además, instó a garantizar la seguridad sin recurrir a abusos, en un contexto donde recientes protestas han sido reprimidas tras la reelección del presidente Paul Biya.
La visita del papa ocurre en un momento clave, ya que se trasladará a la región anglófona occidental, epicentro de un conflicto separatista que ha dejado años de violencia, desplazamientos y crisis humanitaria. En este contexto, grupos armados anunciaron una tregua temporal para permitir el desarrollo de la visita, considerada de gran relevancia espiritual y política.
A lo largo de su agenda, León XIV también contempla reuniones con líderes políticos y religiosos, así como visitas a comunidades afectadas, con el objetivo de promover un mensaje de reconciliación, paz y diálogo en una nación profundamente marcada por la inestabilidad.
