El caso de Ángel, un niño de 4 años, ha generado conmoción en Argentina luego de que muriera tras ingresar en estado crítico a un hospital en Comodoro Rivadavia. Aunque inicialmente se manejó como una posible muerte natural, la autopsia reveló múltiples lesiones, incluyendo traumatismos en la cabeza, lo que llevó a las autoridades a iniciar una investigación por presunto homicidio.
La madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja fueron detenidos y permanecen en prisión preventiva, mientras el padre del niño ha denunciado públicamente que su hijo estaba sano antes de ser entregado a su madre en un proceso de revinculación ordenado por la justicia. El caso ha desatado indignación, especialmente tras difundirse testimonios en los que el menor manifestaba su deseo de no separarse de su padre.
