La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, colocó a Coahuila en el centro del debate energético al señalar que podría ser una de las entidades donde se analice la extracción de gas no convencional mediante fracking. Aclaró que el proyecto está en fase preliminar y dependerá de estudios técnicos, sociales y ambientales antes de tomar una decisión definitiva.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria fue enfática en la postura de que “no se va a imponer nada”, al asegurar que primero habrá análisis científico y después consulta con las comunidades. Este punto marca la línea del proyecto en Coahuila, donde la aceptación social será clave para definir si avanza o se frena la explotación de gas.
En este sentido, el Gobierno federal dio un plazo de dos meses para que expertos de instituciones como la UNAM, el IPN y la UAM determinen la viabilidad del fracking. En este grupo participa el coahuilense Luis Fernando Camacho Ortegón, doctor en Geociencias de la Universidad Autónoma de Coahuila, quien aporta conocimiento técnico desde la región en un tema que combina ciencia, medio ambiente y desarrollo económico.
Cabe destacar que el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, ha sostenido en declaraciones previas que el estado ya está preparado para este proyecto, al asegurar que existen grupos de trabajo con la federación, Pemex e inversionistas, e incluso una ruta a cinco años para su desarrollo.
El mandatario afirmó que hay condiciones técnicas, disponibilidad de tecnología y zonas alejadas de la población para su implementación, además de prever impactos económicos positivos como generación de empleos e inversión millonaria, aunque todo sigue sujeto al análisis científico y social que impulsa la Presidencia.
