Una descarga pluvial de casi tres pulgadas azotó la zona fronteriza de Acuña transformando las calles en ríos en cuestión de minutos. El fenómeno, que se concentró en menos de una hora, provocó cortes de energía y dejó a varios automovilistas atrapados en medio de corrientes peligrosas, especialmente en sectores bajos y pasos a desnivel. Pese a la situación, Protección Civil confirmó que no se habrían registrado incidentes de gravedad.
De manera preventiva las autoridades emitieron una advertencia a la población para que evitaran circular por zonas de alto riesgo y a no cruzar vados. Por último, indicaron que se mantendrán alertas a lo que puede suceder en las próximas horas debido a que, de acuerdo a los radares meteorológicos, la región podría recibir un nuevo frente de tormentas con una fuerza similar a la que sucedió por la noche.
