El papa León XIV lanzó uno de sus mensajes más enérgicos contra los conflictos armados al exigir el fin de la violencia en Medio Oriente y otras regiones del mundo, al tiempo que llamó a los líderes internacionales a sentarse a dialogar. Durante una vigilia por la paz en la basílica de San Pedro, el pontífice pidió frenar la “exhibición de la fuerza” y apostar por la moderación, la buena política y el servicio a la vida.
El líder de la Iglesia católica advirtió que el mundo atraviesa una etapa crítica, donde “las tumbas parecen no ser suficientes”, por lo que urgió tanto a gobernantes como a la sociedad a asumir su responsabilidad para construir un entorno de paz. Sin mencionar países en específico, insistió en detener el rearme y privilegiar soluciones diplomáticas, en medio de tensiones como la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
