El grupo Hezbolá lanzó una nueva oleada de misiles contra Tel Aviv y Ashdod durante la madrugada de este viernes, en uno de los ataques más al sur registrados en el actual conflicto. De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, las sirenas se activaron en varias zonas del centro del país; sin embargo, no se reportaron víctimas ni impactos directos, ya que los proyectiles fueron interceptados y solo se registró la caída de fragmentos.
El movimiento libanés advirtió que su "respuesta continuará hasta que cese la agresión israelí-estadounidense".
En la jornada de ayer, bombardeos masivos israelíes provocaron destrucción a gran escala en distintas partes del Líbano, incluida su capital, Beirut, en lo que fue descrito por las Fuerzas de Defensa de Israel como el mayor ataque coordinado desde el inicio de la operación León Rugiente.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dijo que continúan atacando a Hezbolá en el Líbano y que las fuerzas del país hebreo han abatido en Beirut al secretario personal del secretario general del movimiento libanés, Ali Yusuf Harashi.
