Continúa la polémica tras los Cuartos de Final de ida de la Champions League. El pasado jueves 9 de abril, el FC Barcelona emitió un comunicado donde confirmó que presentó una queja formal ante la UEFA por el arbitraje de Istvan Kovacs, árbitro central en el partido contra el Atlético de Madrid.
El punto central de la molestia Culé es una mano de Marc Pubill dentro del área, luego de que Juan Musso le pasara el balón para que sacara de meta. De acuerdo con el comunicado, el juego ya se había reanudado y debió señalarse como penal para los Blaugranas.
Según el club, esta decisión del central, sumado a que el VAR no intervino en la jugada, fue un error importante que afectó al partido. Por esta situación, solicitaron acceso a las comunicaciones arbitrales, así como también que se realice una investigación para que se acepte el error y se tomen medidas al respecto.
Rafael Yuste, presidente interino del Barcelona, aseguró que este tipo de acciones impiden competir en igualdad de condiciones y recordó antecedentes donde el equipo también se vio perjudicado, como en la pasada eliminatoria de Copa del Rey ante el mismo rival.
“No podemos olvidar, a veces la memoria es muy corta, que ya nos pasó algo así en la Copa en el campo del Atlético. Hay que denunciarlo, porque si no, no habrá mejora. Todo el mundo se equivoca, pero son demasiadas veces y no lo podemos dejar pasar", declaró Yuste en un evento en Barcelona organizado por LaLiga.
A pesar del descontento por lo que pasó, el directivo también aseguró que la plantilla ya está concentrada en buscar la remontada en el partido de vuelta, que se disputará en el Estadio Metropolitano el próximo martes 14 de abril.
