El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, lanzó una polémica respuesta a su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, tras sus críticas al sistema penitenciario salvadoreño, al ofrecer trasladar al “100%” de los reclusos a territorio colombiano. La propuesta surge luego de que Petro calificara las cárceles del país centroamericano como “campos de concentración”, acusando la detención de personas inocentes y condiciones inhumanas.
Bukele defendió su estrategia de seguridad y aseguró que, si existen tales condiciones, lo correcto sería liberar a todos los detenidos, incluso los considerados “presos políticos”. El mandatario planteó que el traslado debería ser total, mientras El Salvador mantiene un régimen de excepción desde 2022 que ha dejado más de 91 mil detenidos, en medio de señalamientos por violaciones a derechos humanos y muertes bajo custodia, casos que ya han sido expuestos ante organismos internacionales.
