El Gobierno de México anunció que a partir del 1 de enero de 2027 iniciará la primera etapa del sistema de salud universal, que permitirá atender urgencias sin cobros y sin importar la institución, además de garantizar continuidad en tratamientos de alta complejidad como cáncer, infartos y embarazos de riesgo.
La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el modelo buscará integrar en una sola red al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y servicios de Pemex para evitar traslados innecesarios y aprovechar mejor la infraestructura existente.
Como parte del proyecto, se implementará una credencial que dará acceso a todos los servicios públicos de salud y cuyo registro comenzará en abril con adultos mayores, con la meta de cubrir a más de 120 millones de personas.
Además, se desarrollará una aplicación digital para consultar expedientes clínicos, agendar citas y ubicar hospitales, mientras que el gobierno prevé un sistema financiero que compense los costos entre instituciones para asegurar la operación del nuevo esquema.
