Esa deliciosa tacita de café realmente puede hacer de las mañanas unos buenos días, y la razón va mucho más allá de dar a las personas ese empujón extra para despertar, pues un reciente estudio de la Universidad Nacional de Singapur (NUS), publicado en la revista Neuropsychopharmacology revela que la cafeína también puede ayudar a reactivar habilidades sociales.
Un artículo publicado en Muy Interesante retomó un actor poco conocido del cerebro: la región CA2 del hipocampo. Esta zona está estrechamente vinculada con la memoria social, es decir, la capacidad de recordar interacciones y vínculos con otras personas. Los estudios demostraron que la cafeína ayuda a reactivar esta región y ayuda a formar recuerdos más duraderos.
La cafeína actúa como un estimulante genético y un modulador que devuelve la flexibilidad a conexiones neuronales necesarias para llevar las interacciones sociales con normalidad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el café es una ayuda para socializar, más no sustituye la necesidad biológica del descanso.
Al dormir se realiza un proceso de limpieza y recuperación cognitiva que la cafeína no puede replicar. Si bien esta sustancia restaura la señal entre neuronas, no repara el desgaste acumulado por la falta de sueño. Si la vigilia es excesiva podría provocar deficiencias al en identificar a otras personas, interfiriendo con el proceso social de una manera que una deliciosa tacita de café por la mañana ya no podría remediar.
También es importante tener en cuenta los horarios para consumir cafeína, pues esta sustancia puede ser de gran ayuda para mitigar los déficits neuronales para mejorar la convivencia y la memoria si se administra durante la mañana, pero es poco recomendable durante la tarde-noche, puesto que si interfiere con el periodo de sueño pasaría de ser un aliado a un verdugo silencioso.
