Este martes 31 de marzo en el Soldier Field de Chicago, la Selección Mexicana cerró su actividad de la Fecha FIFA con un empate 1-1 frente a su similar de Bélgica, en un encuentro que dejó buenas sensaciones en la afición mexicana no solo por el resultado, sino por el trámite del juego.
El marcador se abrió al minuto 19’ gracias a Jorge Sánchez, quien aprovechó su titularidad y apareció en segundo palo para rematar de primera intención un centro pasado tras un tiro de esquina.
Apenas al inicio de la segunda parte, el conjunto europeo reaccionó y logró la igualada definitiva, luego de que Dodi Lukebakio sacara un potente disparo al ángulo en el minuto 46 para dejar sin opciones a Raúl "Tala" Rangel.
Este tanto rompió la racha de cinco porterías en cero del arquero de Chivas, quien se perfila como el titular por encima de Guillermo Ochoa de cara al comienzo de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio frente a Sudáfrica.
Con el empate a uno en suelo estadounidense, el Tricolor consolida algunas de sus piezas clave y da indicios de mejora en su juego colectivo, aunque el funcionamiento en ataque sigue sin tener la contundencia necesaria.
Por otro lado, el mediocampo mexicano es clave en la mejora del equipo nacional. Ante las bajas de figuras como Marcel Ruiz y Gilberto Mora, Álvaro Fidalgo y Brian Gutiérrez tomaron el control de la media cancha, sumados a un Erik Lira que cumplió el objetivo de suplir al capitán Edson Álvarez.
Con solo tres partidos de preparación restantes antes del debut mundialista y a poco más de 70 días de la inauguración, parece que Javier Aguirre encontró la base de su equipo que presentará durante el torneo, con la solidez defensiva como la principal herramienta hasta el momento.
