La joven Noelia Castillo Ramos, de 25 años, falleció tras someterse a la eutanasia luego de casi tres años de proceso legal en España. Su caso generó amplio debate público, luego de que un tribunal confirmara su derecho al procedimiento pese a la oposición de su padre, quien intentó frenarlo con apoyo de organizaciones civiles.
Castillo padecía dolores crónicos e irreversibles derivados de lesiones tras una caída en 2022, así como afectaciones emocionales severas. La eutanasia fue autorizada desde 2024 y consistió en la aplicación de fármacos bajo supervisión médica.
"Quiero irme en paz y dejar de sufrir”
La joven también se refirió al conflicto con su familia y defendió su postura frente a la falta de acompañamiento: “Nadie de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”.
“Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir”, afirmó.
Luego sumó: “No me gusta por qué camino va el mundo, la sociedad. Prefiero desaparecer, es cada vez peor. Dijeron muchas cosas incorrectas, ignoran todo sobre mí y mi caso. Yo no estoy en la cama postrada; yo me levanto, me ducho yo sola, me maquillo sola, me organizo“.
Y agregó: “Siempre he pensado que quiero morirme guapa, me pondré el vestido más lindo que tengo y me maquillaré. No quiero a nadie dentro, no quiero que me vean cerrando los ojos”. La joven relató cómo será el momento: recibirá anestesia y luego la inyección que terminará con su vida.
En un relato que incluyó abusos psicológicos, sexuales e intrafamiliares, Noelia recordó años de consumo de estupefacientes, trastornos, maltrato, medicaciones e internaciones psiquiátricas: “Por fin lo he conseguido y a ver si por fin puedo descansar. No puedo más con esta familia, con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza".
Lucha judicial
El caso de Noelia generó un gran impacto en España, país de profunda herencia católica, después de que su padre iniciara una batalla legal para detener la asistencia para morir que los expertos de la Comisión de Garantía y Evaluación de la región de Cataluña habían autorizado para su hija.
Poco antes de la primera fecha fijada, en agosto de 2024, el progenitor interpuso un recurso que logró detener temporalmente el proceso.
Apoyado por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos, el padre argumentaba que la joven padecía problemas de salud mental que podían "afectar su capacidad para tomar una decisión libre y consciente", y que había presentado indicios de cambio de opinión.
"No estamos ante una eutanasia, estamos ante un suicidio asistido", denunció este jueves el abogado de Abogados Cristianos, José María Fernández.
En una audiencia el año pasado --la primera en España sobre un caso de eutanasia ya autorizado desde la aprobación de la ley en 2021, según las asociaciones especializadas--, la joven volvió ratificar su petición.
Todas las decisiones judiciales posteriores rechazaron paralizar el proceso, incluyendo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero su padre siguió interponiendo, sin éxito, recursos hasta este mismo jueves.
"No me hace caso, no entiendo para qué me quiere viva", alegó Noelia hasta el final, sobre la demanda de su padre.
"Que alguien le dé una vuelta a la ley para poder hacer algo como han hecho Abogados Cristianos, que es encontrar una grieta por donde intentar cargarse la ley, nos ha enfadado y preocupado muchísimo", afirmó a la AFP Cristina Vallès, presidenta de la asociación Derecho a Morir Dignamente de Cataluña, que propone una pequeña modificación en la norma para evitar que este tipo de recursos se eternicen y que terceros puedan intervenir en un proceso ya autorizado.
La Conferencia Episcopal Española calificó en un comunicado la eutanasia de "derrota social", y consideró que "la respuesta verdaderamente humana ante el sufrimiento no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral".
Los requisitos para recibir la eutanasia incluyen que el solicitante sea "capaz y consciente" al hacer la petición, que debe ser escrita y reconfirmada posteriormente, y obtener la autorización de una comisión de evaluación.
Desde la entrada en vigor de la ley hasta finales del año 2024, mil 123 personas recibieron la eutanasia en España, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.
