Un jurado en Los Ángeles determinó que Google y Meta deberán pagar 3 millones de dólares en daños y perjuicios, tras considerar que sus plataformas contribuyeron a la adicción a las redes sociales.
El caso fue impulsado por una mujer de 20 años que afirmó haberse vuelto adicta a estas aplicaciones desde temprana edad, señalando que el diseño de las plataformas influyó directamente en su comportamiento.
Durante el juicio, los demandantes centraron sus argumentos en la estructura y funcionamiento de las aplicaciones, más que en el contenido, lo que complicó la defensa de las empresas tecnológicas.
Empresas como Snap y TikTok también fueron incluidas en el proceso, aunque ambas alcanzaron acuerdos previos con la demandante, cuyos términos no fueron revelados.
Tras el veredicto, Meta expresó su desacuerdo y adelantó que evalúa acciones legales, mientras que Google no emitió comentarios.
