El gobierno de Donald Trump intensificó su ofensiva contra Universidad de Harvard al abrir dos nuevas investigaciones federales por presunta discriminación racial en admisiones y antisemitismo en el campus, sumando ya tres frentes legales activos contra la institución. La medida, impulsada por el Departamento de Educación, exige a la universidad entregar información clave en un plazo de 20 días, bajo advertencia de sanciones.
Las acciones se suman a demandas recientes del Departamento de Justicia, que acusa a Harvard de permitir un entorno hostil contra estudiantes judíos durante protestas entre 2023 y 2025. Mientras el gobierno busca incluso recuperar miles de millones de dólares en fondos, la universidad respondió que cumple la ley y calificó las medidas como represalias que buscan vulnerar su independencia, en una confrontación que escala sin señales de acuerdo.
