El papa León XIV lanzó un llamado urgente para detener la guerra en Medio Oriente, al calificarla como un “escándalo para la humanidad” y exigir el cese inmediato de las hostilidades ante el creciente número de víctimas civiles y la escalada del conflicto.
Durante el Ángelus en el Vaticano, el pontífice expresó su preocupación por el sufrimiento de la población y pidió no permanecer en silencio, mientras la tensión aumenta con amenazas directas entre Israel e Irán, además de ataques en otros frentes como Líbano e Irak.
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