Corea del Norte llevó a cabo una prueba de su sistema de lanzacohetes múltiples (MRLS) de "última generación", informó el domingo la prensa estatal, un día después de que Seúl identificara el lanzamiento de alrededor de 10 misiles balísticos.
El líder norcoreano Kim Jong-un supervisó la prueba el sábado, que "implicó doce lanzacohetes Múltiples de ultraprecisión de 600 mm de calibre y dos compañías de artillería", según informó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA).
En las imágenes difundidas por medios estatales también se observó al gobernante norcoreano acompañado por su hija adolescente, Kim Ju Ae, quien lo ha acompañado en diversos actos militares y eventos de alto perfil desde 2022, lo que ha generado especulaciones entre analistas internacionales sobre su posible papel futuro dentro del régimen.
De acuerdo con KCNA, la prueba formó parte de un ejercicio de ataque realizado frente a la costa oriental del país, en un contexto de crecientes tensiones regionales por los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, conocidos como Freedom Shield, los cuales Pyongyang considera un ensayo de invasión.
Las fuerzas armadas surcoreanas señalaron que ese mismo día detectaron el lanzamiento de unos 10 misiles balísticos desde la región de la capital norcoreana hacia el mar del Este. El Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur calificó la acción como una provocación que viola resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben a Corea del Norte realizar actividades balísticas.
Según KCNA, Kim afirmó que el ejercicio serviría para demostrar la capacidad de ataque del sistema contra objetivos ubicados hasta a 420 kilómetros y advirtió sobre el poder destructivo de las armas tácticas del país.
Corea del Norte suele responder a los ejercicios militares entre Washington y Seúl con pruebas de armamento y fuertes declaraciones, al considerar estas maniobras como amenazas directas a su seguridad.
