Cientos de personas se reunieron en Nueva York para dar el último adiós al legendario salsero Willie Colón, quien falleció el pasado 21 de febrero a los 75 años. La despedida se realizó en la Catedral de San Patricio, donde familiares, amigos y admiradores acudieron para rendirle homenaje.
La despedida tuvo momentos cargados de emoción. Durante la misa, familiares recordaron tanto al músico que conquistó escenarios como al hombre cercano que compartía su vida en casa. Su hijo Diego Colón destacó que el artista dejó un legado enorme en la música, aunque para la familia la pérdida representa un vacío imposible de llenar.
Tras la misa, el féretro del músico fue acompañado por aplausos y por la música que marcó su carrera. A las afueras del recinto, varios músicos interpretaron temas emblemáticos como “La Murga” y “Che Che Colé”, canciones que Colón popularizó junto a Héctor Lavoe.
Seguidores de distintos países latinoamericanos también se dieron cita para despedir al artista, considerado una de las figuras más importantes en la historia de la salsa y pieza clave en el desarrollo del género en Estados Unidos.
Willie Colón fue considerado un pionero de la salsa y una de las figuras más influyentes del género, con una carrera que incluyó más de 40 discos y colaboraciones históricas con artistas como Héctor Lavoe y Rubén Blades. Temas como “Idilio” y “El Gran Varón” se mantienen como clásicos de la música latina. La despedida en Nueva York no solo honró al músico, sino también al creador que transformó la salsa en un fenómeno global y que dejó una huella imborrable en la cultura latina.
